La isla del tesoro

  1. El resumen del editor

    Jim Hawkins, un joven que vive con su madre en la taberna Almirante Benbow, ha de ir a explorar una isla que esconde un tesoro, pues un tal Billy Jones le dejó un cofre con un mapa en el que habla de ella. Hasta llegar a la isla deberá superar muchas pruebas y las tretas de John Silver, el largo, tripulante de La Hispaniola, que también ambiciona el tesoro. Acción, ritmo trepidante y aventuras.

  2. Un apunte del autor

    Qué decir, a estas alturas, de una historia como La isla del tesoro. Me permito transcribir un texto que compuse para el catálogo de la editorial, sobre cómo afronté el privilegio de ser su adaptador:

    “¿Qué necesidad hay de adaptar las obras clásicas para su lectura por el público infantil? Los puristas responderán que ninguna, que mejor se enfrenten con los originales y si no entienden o les cuesta, que espabilen. Los menos exigentes, consigo y con los propios niños, dirán que la adaptación es necesaria para que éstos logren entender textos escritos en otro tiempo y que requieren una madurez lectora de la que carecen. Por mi parte, no creo que la adaptación sea indispensable con carácter general. A cierta edad, habrá chicos capaces de enfrentarse con los originales, y otros que no, en función de su competencia lectora. Pero ese problema, el de la falta de competencia, no debe resolverse con adaptaciones, sino enseñando debidamente a leer. Para mí, el sentido que tiene la adaptación es otro. Se trata más bien de plantear una relectura del clásico, indagar en su esencia y darle una nueva forma, la que podría haberle dado el autor si lo hubiera escrito ahora, y no hace 200 u 800 años. Más bien hablaría de una “puesta al día”, cuyo propósito no es suplantar el clásico por una versión “aligerada”, sino ofrecerlo de una manera más próxima a la sensibilidad y los modos narrativos asumidos por el lector infantil actual, procurando impedir que aspectos accesorios, vinculados con las modas o los hábitos culturales de otros tiempos, lo alejen de una historia que tiene todo para interesarle y conmoverle. En mi experiencia, la adaptación ha consistido en sintetizar y armonizar el texto de partida, desde la máxima fidelidad, conservando muchas expresiones literales y, sobre todo, el carácter y el sentido de los personajes. He procurado ser más directo que Stevenson en la narración, pero mi Jim Hawkins y mi John Silver no aspiran sino a ser los suyos, en toda su complejidad. Porque ahí está la gracia, y porque los niños no son tontos”.

    Y una palabra para el jovencísimo ilustrador, Sergio Menéndez (apenas 21 años, cuando acometió el trabajo): gracias por hacer tan vivos y tan intensos a los personajes, y por la humildad, y por el talento, y por la generosidad.

  3. La cal de la crítica...

    “Es el segundo libro de la serie con la que el grupo EDAF pretende inculcar la afición a la lectura a los más jóvenes. El encargado de adaptar este clásico ha sido Lorenzo Silva, novelista sobradamente conocido y articulista en los principales medios españoles; el ilustrador, Sergio Menéndez, a sus pocos años, ya tiene un currículum interesante. La isla del tesoro es obra del genial Stevenson, gran conocedor del alma humana que sabe contar historias de modo ameno y eficaz, y que en todas sus novelas introduce elementos o cuestiones que hacen o deberían hacer meditar al lector acerca de la conducta humana. En “La isla del tesoro” aparecen todo tipo de malvados, aventuras, sueños, desengaños, temores, peligros, lealtades y traiciones. Se muestra de modo claro y diáfano el pensamiento lógico y también la necesidad de arriesgar para resolver situaciones complicadas. En este caso, es el más joven de los protagonistas, Jim Hawkins, quien incurre en imprudencias que acaban resultando vitales para la empresa que acometen. Y es que esa frecuente manía de los adultos de coartar la iniciativa juvenil, como demuestra Stevenson, no es nada recomendable. Aquí tienen, pues, los jóvenes una historia que les incita a volar, a tomar sus propias decisiones y una vez tomadas a poner en juego todos sus sentidos, con el fin de llevarlas a buen puerto, como sabe hacer Jim Hawkins. Junto a éste figuran en la novela otros personajes que han logrado entrar en la leyenda, como el Doctor David Livesey, capaz de curar incluso a los piratas enfermos o malheridos, El Alcalde John Trelawney y sus criados, el Inspector Dance, el experto capitán Alexander Smollet, el superviviente Ben Gunn. Billy Jones es el primer pirata que aparece en la novela, al buscar alojamiento en la posada del Almirante Benbow, llevando en su poder el cofre con el mapa del tesoro del Capitán Flint. Interviene luego Pew, el ciego que tiene una gran fortaleza física y el llamado Perro Negro. Fundamental en la novela es John Silver El Largo, con su pata de palo y su habilidad para manejar a sus compinches y para manejar todo tipo de situaciones. El final de la novela es ampliamente conocido, no obstante es de esas obras, que siendo de aventuras y estando llenas de dramatismo, siguen siendo agradables de releer una y otra vez, porque siempre se descubre una faceta nueva”.

    Vicente Torres, Periodistadigital.

  4. ...y la arena

    Nada por aquí, por ahora.

  5. Comentarios

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