La marca del meridiano

  1. El resumen del editor

    En una sociedad envilecida por el dinero sucio y la explotación de las personas, todavía el amor puede ablandar a las fieras. Un guardia civil retirado aparece colgado de un puente, asesinado de manera humillante. A partir de ese momento, la investigación que ha de llevar a cabo su viejo amigo y discípulo, el brigada Bevilacqua, abrirá la caja de Pandora: corrupción policial, delincuentes sin escrúpulos y un hombre quijotesco que buscará en el deber y el amor imposible la redención de una vida fracturada.

    Ambientada en la Cataluña actual, esta absorbente novela policíaca de Lorenzo Silva, maestro indiscutible del género, se adentra más allá de los hechos y presenta un sólido retrato del ser humano ante la duda moral, el combate interior y las decisiones equivocadas.

  2. Un apunte del autor

    ¿Qué decir aquí? Por una vez, seré sucinto. Después de darme tantas otras alegrías, Bevilacqua y Chamorro, mis leales beneméritos, me procuraron también ésta. Un premio importante, sobre todo, por la posibilidad que les da, y me da, de llegar a mucha más gente. Con ellos me atreví a hacer esta apuesta, no en vano se han acreditado como mi mejor baza de cara a los lectores. Procuré además que la novela, en la que se cala como nunca antes en las honduras de Vila, con una historia de lealtades traicionadas y de gente que falla (y que viene a ser metáfora de un país que también se traicionó y se falló en cierto modo a sí mismo), fuera la mejor de la serie. Pero eso ya no lo juzgo yo.

  3. Comentarios
    6 Comments
    1. MTeresa González C. 25 abril, 2018 at 8:59 pm Responder

      Desde las primeras obras publicadas soy seguidora de los casos de Chamorro y Bevilacqua, pues no asistimos únicamente a interesantes investigaciones policiales, sino además al reflejo de un entorno cotidiano, así como a la evolución de la personalidad de los protagonistas, que es fascinante.
      De todas las obras de la pareja, «La marca del meridiano» me ha resultado superior a las demás y muy especial por el profundo tratamiento de la realidad catalana, en un deseo de concordia nacional.
      Como me suele ocurrir con los títulos de esta serie, solo al final de la obra pude comprender el título, que hasta entonces era un enigma.
      Gracias, Sr. Silva, por el tiempo de disfrute y de reflexión que nos proporciona con su lectura.

    2. Acabo de leer La estrategia del agua y voy a empezar ahora La marca del meridiano.
      Dicen que esta es la mejor de las novelas de Silva.
      Bueno, …..me ha gustado tanto La estrategia del agua, me parece un libro tan real, tan entrañable, tan de hoy dia, con un tratamiento del tema hombre -mujer que nos pone a todos en nuestro sitio, que me parece dificil superarlo. Pero estoy dispuesta a dejarme convencer.
      Así que ahí voy. !A disfrutar y a reflexionar!
      Gracias Lorenzo Siva por estos ratos. Se agradecen

    3. Juan Carlos Serqueiros 2 junio, 2019 at 7:41 pm Responder

      Hola Lorenzo. Acabo de leer «La marca del meridiano» y lo he disfrutado intensamente, con tanto placer como el que obtuve con la lectura de tu magistral «La reina sin espejo». ¡Felicitaciones!
      Eso sí: subiéndome al pedestal en que se auto sitúa esa abyecta especie constituida por picapleitos y avechuchos, me atrevo a un otrosí digo: me sorprendió tu valoración negativa sobre Muamar el Gadafi. ¿Sería demasiada desconsideración de mi parte preguntarte el porqué de la misma?
      Por supuesto, eso no modifica en absoluto mi admiración hacia tu obra (con decirte que siendo peronista, igual adoro a ese inveterado gorila que era Borges…); pero sí diré que me extrañó (y molestó algo, para qué lo voy a negar) lo tuyo sobre el líder de la revolución libia.
      Un abrazo desde la sufrida tierra argentina, y para Chamorro y Bevilacqua, como decimos por aquí: ¡Aguante!

      • Releeré el pasaje. Lo que recuerdo es que se evoca su linchamiento, con la incomodidad que esas cosas producen a alguien sensible y con humanidad como es Bevilacqua, sea quien sea la víctima. Quizá también se comenta, me suena, que no era precisamente un líder democrático ni querido por buena parte de la población. Lo que diría que es un hecho difícilmente controvertible, pero opiniones hay para todo, desde luego.

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