La sustancia interior

  1. El resumen del editor

    En un país indeterminado, en una época tampoco especificada, un extranjero llega a una catedral en construcción para tallar la sillería del coro. Allí, entre andamios, herramientas, albañiles y capataces, descubre una compleja organización, gobernada por oscuros personajes, que convierten la complicada tarea de erigir el templo en un instrumento para otros fines. Poco a poco, el extranjero se va adentrando en los desconcertantes entresijos de una intriga que desembocará en un final sorprendente. A medida que se desarrolla la trama, descubrimos un mosaico de caracteres fascinantes, y asistimos a una conmovedora historia de amor.

    Novela de intriga y de ideas a un tiempo, La sustancia interior es una obra que se desarrolla a varios niveles y permite diversas lecturas, mostrándonos un registro más profundo y poco conocido del autor de El lejano país de los estanques.

  2. Un apunte del autor

    El texto original de esta novela fue escrito entre junio de 1992 y el otoño de 1994. Entre la última semana de 1995 y la primera de 1996 lo sometí a una férrea cura de adelgazamiento, tras la que fue dado a la imprenta, a mediados de 1996. Entonces me supuso un cierto “éxito de crítica”, aunque no fuera unánime. En 1999 se reeditó, en una versión ligeramente corregida que doy por definitiva porque no se puede seguir trabajando eternamente en un libro. De este libro siempre me encuentro severos detractores o partidarios entusiastas. Los que lo aprecian, suelen decir que es el mejor de todos los que he escrito. No lo sé. Sí puedo decir que es mi modesto homenaje al maestro absoluto de la literatura del siglo XX. Me refiero a Franz Kafka, por supuesto. A quién si no.

  3. La cal de la crítica...

    “Lorenzo Silva ha creado una fábula cargada de simbolismo y reflexión. Pero La sustancia interior es, sobre todo, una novela de misterio, de un misterio bien mantenido que sirve para empujar la acción y que ayuda a perfilar unos personajes, importantes tanto por sus hechos como por sus palabras.”

    José María Goicoechea, El País.

  4. ...y la arena

    “Quedan, sin embargo, numerosos puntos oscuros, tal vez porque Silva, que ha construido bien la novela, la ha hecho también demasiado intrincada al acumular un exceso de peripecias que la complican, creo que innecesariamente. Continúa siendo un excelente narrador, y sólo su evidente destreza como tal mantiene la tensión de una historia un tanto ahogada por el peso de tanto material opaco. Y es un buen prosista, pero le convendrá podar sus numerosos anglicismos…”

    Ricardo Senabre, ABC.

  5. Comentarios

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *