Los amores lunáticos

  1. El resumen del editor

    Si ya es malo enamorarse de una mujer inadecuada, las complicaciones son todavía mayores cuando alguien se enamora a la vez de dos mujeres inadecuadas. A Pablo, un chico del barrio de Carabanchel que pensaba que el romanticismo era sólo cosa de niñas atontadas, inesperadamente se le cruza en su camino el amor, y le dispara a bocajarro y por partida doble.

  2. Un apunte del autor

    Esta novela fue escrita en la primavera de 2002, y debo confesar que no me fue nada fácil, porque se trataba de abordar una historia de amor, y aunque dicen que la primavera es la estación más propicia para eso, no estaba al principio demasiado seguro de poder encontrar el tono adecuado. Pero insistí, que es lo que uno debe hacer cuando algo se resiste, y acabé encontrando la tecla para contar esta historia, con la que en cierto modo hice un ejercicio retrospectivo: para reflejar las sensaciones de Pablo, un enamorado torpe y desastroso, no se me ocurrió nada mejor que recuperar algunas sensaciones de mi propia adolescencia. Por eso la ambienté en Carabanchel, el barrio donde nací, y junto al que viví algunos años (entre ellos los comprendidos entre los catorce y dieciocho, que sigo creyendo que son aquellos en los que, en lo esencial, se forja una persona). El resultado es una novela en la que la emoción convive con el humor, y aun con la travesura al final, porque cuando todo te sale mal puedes optar por tirarte por la ventana o por reírte, y no cabe duda de que lo segundo es mucho más limpio. En la historia tienen presencia importante algunos aspectos de la cultura contemporánea, desde la música (Iron Maiden, Massive Attack, Rammstein, Korn, Extremoduro) hasta internet. Pero modernidades aparte, se trata de lo de siempre: chico encuentra chica, chico se la pega con chica, chico sale adelante como buenamente puede. Con una peculiaridad: no hay una chica, sino dos.

    No puedo dejar de hacer constar que esta novela, junto a Los vampiros no creen en Flanagans, de Andreu Martín y Jaume Ribera, y Dos en una, de Martín Casariego, completó en el otoño de 2002 (aunque en la mayor parte de España no se distribuyó hasta marzo de 2003) los 100 primeros títulos de la colección Espacio Abierto, de Anaya, un hito que la literatura juvenil debe a la inteligencia, la intuición y la sensibilidad de su editora, Norma Sturniolo.

  3. La cal de la crítica...

    No dispongo de nada que insertar aquí, aún.

  4. ...y la arena

    Tampoco aquí…

  5. Comentarios
    2 Comments
    1. me encanto este libro muchas gracias

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