Muerte en el ‘reality show’

  1. El resumen del editor

    El ‘reality show’ televisivo Pareja abierta bate todos los récords de audiencia. Su principal atractivo radica en las escenas de sexo explícito recogidas por las cámaras ocultas. Hasta que una concursante aparece muerta en un ‘jacuzzi’ del plató. A partir de ese momento, la juez Tortosa y el comisario Fonseca unirán sus fuerzas para esclarecer un crimen que, pese a haber ocurrido ‘en directo’, parece haber burlado a los millones de telespectadores fieles al concurso. Publicado originariamente en 2003 en las páginas de El Semanal, en un juego interactivo con los lectores, que decidían con sus votos el curso de la trama. Lorenzo Silva construye una novela apasionante con profundo sentido del humor, que encierra una crítica a ese fenómeno que se ha dado en llamar ‘telebasura’.

  2. Un apunte del autor

    Se trata de reírse: por un lado, del género policial, y en particular de su variante investigador-perspicaz-ha-de-encontrar-asesino-en-grupo-y-espacio-cerrados; y por otro, de las disparatadas ocurrencias que pueden llegar a enseñorearse de ese gran escaparate del mundo actual que es la televisión. Pero que uno se ría, y trate de hacer reír, no implica que su empeño carezca de seriedad. A lo mejor en alguna de estas páginas se desliza una pizca de amargura o dramatismo, porque aun tras los espectáculos más risibles suele haber alguna pequeña o gran tragedia digna de compasión. Confío en que se le disculpe al autor esa debilidad, y en que, a pesar de ella y después de todo, este cuentecillo logre dibujar una sonrisa en los labios de quienes tengan la deferencia de leerlo.

  3. La cal de la crítica...

    “No es la primera vez que la ficción y la realidad se solapan trágicamente: Casi a la vez que un programa de televisión transmite el prólogo de un crimen pasional y reúne bajo los focos al futuro asesino y a su víctima, Rey Lear publica una novela corta de Lorenzo Silva que trata de la telebasura y de un asesinato. Muerte en el reality show es un relato policiaco con un cadáver, una pandilla de tarados y un detective que debe investigar la autoría y las razones del crimen. Por encima de ese planteamiento tradicional, esta narración resulta de un cruce inaudito: la novela por entregas, que tiene sus modelos canónicos en el XIX, y la participación interactiva de los lectores, que intervinieron como coautores en el desarrollo de la trama y en la elección de los personajes que la protagonizarían. Durante varias semanas del verano de 2003, Lorenzo Silva tuvo en vilo a los lectores de El Semanal, que decidían con sus votos, sus cartas y sus correos electrónicos el curso de la acción, la función de los personajes o el sexo del asesino. Y, además de contener una parodia de la novela policiaca y una crítica explícita a este tipo de programas, además de su ironía, su humor ácido y su destreza en el manejo de la estructura policiaca, el final abierto plantea al lector un conjunto de interrogantes sobre un mundo menos imaginario de lo que parece. Cuando ocurre un crimen relacionado con la telebasura, ¿hasta dónde llega la responsabilidad de quien hace de la intimidad un espectáculo en el que se desdibujan las fronteras de la realidad y la ficción? ¿Dónde acaba la responsabilidad de las cadenas que se lucran con este tipo de espacios?”

    Santos Domínguez, Encuentro de lecturas y lectores.

    “Propuesto inicialmente como un juego interactivo con los lectores de un suplemento dominical, Muerte en el reality show ha terminado por engrosar la ya extensa bibliografía de Lorenzo Silva, un autor tan prolífico como fiable. A partir de una atractiva hipótesis inicial -la aparición del cadáver de una concursante en el plató de un reality show de enorme éxito-, el autor madrileño fue lanzando desde las páginas de uno de los medios de comunicación en los que colabora diversas preguntas para poder continuar con el desarrollo de la trama misteriosa. Las respuestas del público fueron así puliendo la historia, al decidir, por ejemplo, cuáles habían de ser las principales características del personaje investigador o de qué forma el asesino tenía que cometer el crimen. La originalidad del proceso de confección de la obra no hace sino evidenciar la constante voluntad de Silva de mantener un diálogo ágil y abierto con sus lectores, manifestado también en su activa página web, en la que cualquier internauta puede dirigirse a él con la seguridad de saber que será contestado, o en su amable predisposición a participar en foros públicos de debate y discusión. El punto de partida de Muerte en el reality show -así como su sencillo y estereotipado título, alejado de la maestría que a la hora de nombrar a sus libros mantiene Silva- remite a los clásicos misterios de “habitación cerrada”, característicos de los inicios del género policiaco y presentes en las obras de pioneros demuestran Edgar Allan Poe, Arthur Conan Doyle, Gaston Leroux o Agatha Christie. El breve relato de Silva, sin embargo, dota de mayor complejidad al ya de por sí enrevesado misterio que supone encontrar un cadáver en un espacio aparentemente inviolable. El hecho de que el cuerpo de la concursante asesinada sea encontrado en un espacio cerrado -excepto para los participantes en el programa, claro está-, pero, simultáneamente, visible para millones de espectadores a través de la televisión dota de un interesante carácter paradójico -y con ello, novedoso- a uno de los más tópicos recursos argumentales de la novela policiaca. Así, lejos de ser un simple guiño a los inicios del género, la intención de Silva -y de los lectores que le ayudaron a concebir de forma lúdica el cuento- parece ir más allá del mero juego policiaco para dar pie a una reflexión orwelliana sobre el actual funcionamiento de la industria cultural del ocio televisivo.Editada de forma exquisita por El Rey Lear, la obra, compuesta con la tradicional agilidad y capacidad de enganche de Silva, convierte un pequeño juego literario sin demasiadas pretensiones en un relato ameno e inteligente. Diciendo mucho más de lo que se expone y aportando, además del clásico interés por la resolución del misterio, una interesante reflexión sobre un tema habitualmente tratado con exceso de moralinas y demagogias, Muerte en el reality show se alza como una mayor obra menor dentro de la destacada trayectoria narrativa de Lorenzo Silva”.

    Alejandro Sánchez Zapatero. Congreso de novela y cine negro.

  4. ...y la arena

    Nada por aquí, por ahora.

  5. Comentarios

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