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27 octubre, 2020

Responsabilidad individual

Me llegan críticas airadas a un acto al que asistí anoche, por motivos profesionales y por una sola razón: se me pidió leer la laudatio a uno de los premiados, el colectivo de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas por su labor y sacrificio durante la pandemia. No había otro argumento para mi presencia que el cumplimiento de lo que creí un deber, cívico y personal. Soy poco de fiestas nocturnas, poco se me ha visto y se me verá en ellas.

Me aseguraron que se cumplirían las normas de aforo, horarios y distancias vigentes en la Comunidad de Madrid. Y vi que así era, por el tamaño de las salas —más de una—, la separación entre mesas, los comensales por mesa —seis— y la hora de cierre. A las once y media —media hora antes del toque de queda vigente en Madrid— yo estaba leyendo tranquilamente en mi casa de Getafe.

Durante la entrega de premios y los discursos algunos asistentes permanecieron sin mascarilla. Un error por su parte, que provoca el comprensible disgusto en muchos, pero que sólo alcanza a quien lo cometió. La foto de arriba muestra cómo estábamos en mi mesa. La responsabilidad es individual, y la mía —y la de la mayoría de los concurrentes, por lo que pude ver— queda patente en la foto. Sólo me quité la mascarilla el tiempo indispensable para beber o comer y dar el discurso que se me pidió, a no menos de cinco metros de la persona más próxima.

La crítica es legítima, la sensación que muchos sacan puede y debe lamentarse pero quien quiera linchar, que nunca falta, que mire bien la cabeza que conduce a la horca y el motivo para hacerlo.

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About Lorenzo Silva

10 Comments
  1. Querido Lorenzo, por ciertos medios y redes campan a sus anchas candidatos a Torquemada, prestos, con ardor, a redimirnos a todos los mortales.
    Suelen resultar insoportables, pero lamentablemente logran audiencias millonarias, pero la abundancia de borregos no los hace menos fatuos y prescindibles.
    Ni caso!
    Y enhorabuena por este contenido y preciso blog.
    Un abrazo.
    Ramon

    • Nunca está de más ampliar la información, Ramon, y más cuando alguien puede sentir el agravio de buena fe. Abrazo.

    • Entiendo que usted sólo fue a trabajar. Pero el acto no debió celebrarse. Por respeto a la ciudadanía que no puede reunirse, casarse, asistir a un sepelio, salir libremente, etc. Al acto acudió gente del sector privado a la que sigo y admiro , y me han decepcionado. Y en cuanto a los políticos, no deberían haber asistido. Es lamentable. Políticos que no dan ejemplo. Cuánto hay que mejorar en este país. Cuánta mediocridad. Un saludo

    • Una serie en la que un poderoso director de periódicos conoce oscuros secretos de todo el mundo y les obliga a hacer cosas humillantes en público.
      ¿O es por el dinero, señor Silva?

      • Le apruebo el comentario para que no piense que es mi voluntad censurarlo, y porque creo que lo retrata más a usted que a mí. Eso sí, no se lo tome como una invitación a seguir faltando al respeto a quien le acoge. Si lo hace, los próximos sí que irán a la papelera. No quiero afear este blog más de lo indispensable.

  2. Te escribo desde Luxemburgo, como lector tuyo. Lo de ayer fue un insulto a la inteligencia, pero tuvo un aspecto positivo: ha indignado por igual a votantes de Vox y a separatistas catalanes, a jóvenes “irresponsables” y a jubilados aterrorizados por las televisiones, a hosteleros arruinados y a empresarios solventes. El régimen del 78 ha cometido un gran error, y lo peor de todo es que su soberbia les impide pedir disculpas

    Ese acto no debió celebrarse, tan sencillo como eso. Un saludo

    • Yo sólo soy un autónomo que pasaba por allí para hacer, con todas las precauciones debidas, lo que le pidieron y no consideró indigno. No pertenezco a régimen alguno.

  3. Creo que, aunque entiendo su postura y el motivo que podía llegar a justificar su presencia, es poco ético que se celebre un acto así en el momento actual. Y asistiendo usted al acto, a pesar de tomar las medidas apropiadas, no hace más que ser copartícipe de algo que creo que está mal…

    Es menos lícito pedir y exigir a la ciudadanía según qué cosas si luego vemos que por otro lado no hay un grado de compromiso similar…y se lo dice un médico que ha estado ( y me temo que volverá a estar en breve) en las trincheras de las UCIs

    • Asumo mi reponsabilidad, estuve donde creí que debía y como creí que debía. Sólo en mi nombre y para valorar a quienes valoré.

      Como valoro su trabajo en las trincheras. Espero que no llegue a donde llegó hace meses, ni mucho menos. Mi solidaridad.

  4. Gracias por la explicación, y enhorabuena por su responsabilidad. El pasado viernes tomé algo con una amiga que resultó – lo supo después – contagiada por COVID. Nos hemos hecho las pruebas, (negativo) y estamos en cuarentena. Bajamos porque mi mujer estaba preocupada por un tema familiar y así se despistaba, y también como acto de solidaridad con la hostelería. Yo también me quité la mascarilla para comer, y beber, como es obvio. Dicho esto, al saber que podíamos habernos contagiado – y contagiar a otros – me sentí estúpido, porque era un riesgo evitable. Los amigos están, aunque no los veamos, y se puede pedir la comida para llevar, ayudando de este modo a que los negocios subsistan.
    Estando prohibidas las reuniones de no convivientes de más de seis personas, se me escapa cómo justificar la reunión. Ni debió convocarse, ni debió autorizarse tras ser convocada, ni se debió asistir, estando autorizada. Tres errores sucesivos, a mi modesto entender, en estos tiempos. Más aún cuando muchos de los asistentes indican que no hagamos lo que se hizo ayer. Que nadie se planteara la inoportunidad (aparte de la – cuando menos – irregularidad) me alucina.

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